ARQUITECTOS Y DIOSES
“La arquitectura es el punto de partida del que quiera llevar a la humanidad hacia un porvenir mejor” Le Corbusier
Últimamente me viene rondando a la cabeza una situación que ocurrió en mis años de universidad, donde las puertas al inconsciente se abren de par en par, y pueden marcarte a fuego el modus operandi profesional a lo largo de toda la vida.
He tenido una revelación, quizás un poco tarde, pero seguramente cuando tenía que ser.
La forma más sencilla para controlar el avance de la humanidad es ofreciéndoles dioses, casi a la carta, y para controlar el avance de nuestro hábitat es ofrecerles dioses arquitectos.
Uno de ellos es Le Corbusier, como no.
Viene a ser el dios del proclamado movimiento moderno.
Y alguno de sus mandamientos fueron: el uso de ventana corrida, cubierta ajardinada, planta diáfana con pilares, etc..
Hace casi un siglo se construyó la villa Saboye cerca de París. Y todavía, su icónica imagen pervive en el inconsciente colectivo arquitectónico, por supuesto.
Pero, no solo fue una obra muy adelantada a su tiempo, fue un dogma que tras casi 100 años sigue promoviendo viviendas como cajas de zapatos blancas, no dejando ver más allá del prisma.
Seguimos encerrados en cajas, en el sentido más amplio de la palabra, cada vez más pequeñas, y lo que es peor, cada vez más lejos de la naturaleza.
Pero esto, no tiene nada que ver con Corbu, sino con la conveniencia de un sistema que lo controla todo y que nos quiere alejados de lo natural.
"La arquitectura debe de ser la expresión de nuestro tiempo y no un plagio de las culturas pasadas.” Le Corbusier
Estamos en un momento de la humanidad en que volver a lo natural y sencillo es prioritario, así como, la desconexión total del sistema existente, ya obsoleto.
Mi amigo Manolo fue el que cuestionó en clase los mandamientos de Le Corbusier y esto es lo que me ronda estos días por la cabeza.
Todo, absolutamente todo lo que te prive de libertad, hay que extirparlo.
Somos consciencias libres en busca de una forma de expresarnos genuina, y la manera de conseguirlo es eliminando programaciones mentales de dioses y arquitectos.
Fueron muchos años de universidad, de formación y programación mental.
Estudiamos durante muchos años el cálculo de estructuras de hormigón armado, pero nunca nos dijeron que vivir dentro de una caja de hormigón armado alteraría nuestro campo electromagnético, enfermándonos a lo largo de la hipoteca.
Estudiamos también historia de la arquitectura, pero nunca nos dijeron que las catedrales medievales europeas se ubicaban en lugares de poder energético y que con un recorrido específico se podía alcanzar estados elevados de conciencia, la sanación y experiencias místicas.
Nadie nos habló del Chi.
Han sido décadas a la deriva, buscando respuestas por muchos lugares. Hasta que la información vino a mí cuando tenía que venir.
Todos tenemos nuestro proceso, algún día te das cuenta que lo que persigues es un espejismo para el ego, y entonces ya no hay vuelta atrás.
Es un renacimiento absoluto.
Si necesitas respuestas y crees que te puedo ayudar, no dudes en escribirme.
Si quieres saber más sobre estos temas, suscríbete a Arquitectura y Consciencia.
Un abrazo
Jaime
